La familia del gol volvió a ser la clave en la victoria de este domingo en el Ángel Carro. Igor abrió el marcador al rematar un balón en el área pequeña. Después Yuri dejó su sello de calidad al rematar sutilmente con la bota izquierda un centro raso de su primo Charles. Finalmente, el propio Charles forzó la expulsión del meta lucense y cabeceó a la red el posterior saque de falta. Destacar que más de 500 aficionados desplazaron desde Pontevedra para animar a su equipo.