El Pontevedra arrebata el liderato al Rayo


El ascenso del Teucro Ence contagia ambición. En el episodio número dos de la trilogía de gloria de la capital (viva el Leis!), el Pontevedra se empapó del espíritu de los gladiadores del balonmano y logró la victoria con mayúsculas, la necesaria para alcanzar el liderato, para pelear por el ascenso. Y de paso, el equipo granate volvió a demostrar que puede con un rival de gran entidad, que compite a un nivel excelente y que tiene madera para cambiar de categoría (sin ningún tipo de garantía matemática, por supuesto, que nadie peque de emotivo).
Derrotó al Rayo, lo superó tácticamente y en ocasiones de gol. Llegó más y mejor al arco contrario, apenas padeció problemas en su meta y fue capaz de defender con cordura una desventaja numérica durante quince minutos, cuando Yuri y Charles fueron expulsados.
En el prólogo del play off se avecinaba ya su estilo, cierta garra normanda, tensión, respeto a lo guerra fría y poco juego. Hay mil maneras de canalizar la ansiedad por demostrar y ninguna de ellas es el balompié. O tal vez lo que se vio fue una dialéctica física entre los dos mejores, una marca de territorio.
Xaime Nogueira Casás
DIARIO DE PONTEVEDRA

